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1976 – 24 de marzo – 2017
A 41 años, las amenazas de la Ministra de Seguridad Bullrich dejan bien claro que el aparato represivo del Estado sigue en pie, apuntando al pueblo trabajador y sus luchas, defendiendo el “orden”, es decir, sosteniendo el poder de los ricos para seguir oprimiendo al pueblo trabajador.
“Las fuerzas de seguridad van a actuar como se actúa en cualquier parte del mundo, dispersando, y esa dispersión puede tener alguna consecuencia…¿Queremos orden democrático?, bueno, el orden democrático implica que las Fuerzas de Seguridad actúen” Min. Patricia Bullrich.
También queda al desnudo que con su “Orden Democrático” seguimos bajo la Dictadura de los explotadores. La realidad que vivimos es la muestra más patente: mientras unos pocos se enriquecen, unos pocos que son los mismos que ganaron durante la Dictadura Cívico Militar como los Macri, Perez Companc, Fortabat, Blaquier, y en primer lugar los Bancos y las Multinacionales, millones sufrimos el ajuste, desocupación, hambre, precarización, salarios de miseria, despidos, tarifazos, aumentos de precios, no saquean todos nuestros bienes naturales y nos contaminan.
Con el ajuste a la salud y la educación pública, al salario de docentes y estatales, jubiladas y jubilados, quedan fondos millonarios dirigidos a las fuerzas represivas orientadas a golpear las luchas, como también para seguir pagando la Fraudulenta e Ilegítima Deuda Externa, que se cuadruplicó durante la Dictadura Cívico Militar y siguió aumentando; gobierno tras gobierno siguieron pagándola para seguir endeudándose. Mientras los ricos se beneficiaron con la Deuda Externa, millones la pagamos con ajuste, hambre y miseria.
Con la Dictadura Cívico Militar del 76, parte del Plan Cóndor dirigido por el imperialismo yanqui, asesinaron, encarcelaron, torturaron, desaparecieron 30000 compañeras y compañeros, para frenar el avance en la lucha de nuestro pueblo, de sus organizaciones políticas revolucionarias, sindicales, sociales, estudiantiles, que venía poniendo en jaque y haciendo temblar el poder de los ricos. Con el terrorismo de Estado impusieron los planes imperialistas, es decir, los negocios de las multinacionales y los bancos.
Es el aparato represivo que asesinó luego a luchadoras y luchadores como Teresa Rodriguez, Fuentealba, Mariano Ferreyra, más de 40 hijas e hijos de nuestro pueblo en las jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001, entre tanta sangre derramada, que no será nunca negociada.
Hoy, amenazan aplastar las miles y miles de expresiones de lucha, fábricas tomadas, piquetes, movilizaciones, ocupaciones, acampes. Les preocupa la masiva lucha docente que se desarrolla nacionalmente con múltiples expresiones y que se plantó con una gigante marcha federal esta semana. Les preocupa la distancia cada vez más grande entre las burocracias, que no pueden controlar la bronca y empiezan a ser desbordadas, y la base del movimiento obrero que avanza con la democracia directa, asambleas y por un camino independiente de los burócratas, recuperando comisiones internas y sindicatos, y aunque aún muy dispersa unificándose en las luchas.
Esa preocupación por cuidar la gobernabilidad es compartida por el gobierno nacional, todos los gobiernos provinciales y municipales y por todos los partidos que gobiernan. Un ejemplo es la situación de Tierra del Fuego, donde la gobernadora Kirchnerista Rosana Bertone viene reprimiendo, persiguiendo, despidiendo y llevando a juicio penal a delegados y dirigentes de sindicatos docentes y estatales por luchar contra el ajuste y por salarios dignos.
Con el ejemplo de las 30.000 compañeras y compañeros, con el ejemplo de las organizaciones revolucionarias, hay que redoblar la lucha y avanzar por el camino de la confrontación, golpear para hacer temblar el poder de los ricos y avanzar por una salida en manos del pueblo trabajador.
Todas las Fuerzas Represivas están manchadas con la sangre de nuestro pueblo
La sangre derramada no será negociada
No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos
30.000 Presentes!!! Con su ejemplo la lucha sigue
Tenemos que hacer la revolución.