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¿Qué PASÓ?

 

Los resultados entre manipulaciones y cinismo

 

Pase lo que pase, no se les cae la cara, mantienen firme la sonrisa de comercial de detergente. Se llenan la boca hablando de “democracia” y “participación ciudadana”, piden “por favor” que se vote, y hasta en la presentación de los resultados dejan expuesta la farsa.

Así, dejan en claro que con el voto lo único que buscan es legitimar su poder. Fue evidente la manipulación del gobierno de Macri en la presentación de los resultados, para aparecer como los grandes ganadores, entre globos, papelitos y bailecitos. Lo que presentan como la “expresión de la voluntad de la ciudadanía”, los votos, usados y mostrados a gusto para operaciones mediáticas. Esto condicionó la estrategia publicitaria del kirchnerismo y tuvieron que retrasar su montaje para las 4 de la mañana.

Intentan polarizar la elección entre estas dos fórmulas que hacen las veces del bipartidismo en crisis.

 

También marcaron la jornada las declaraciones de varios Kirchneristas, entre ellos Filmus que expresó antes de votar: “lamentablemente en este día hay una nota triste y es que un ciudadano que se llama Santiago Maldonado no podrá emitir su voto porque está desaparecido.” Así de cínicos pueden ser usando la desaparición como campaña, encima intentando desaparecer y pisoteando la expresión de miles y miles de jóvenes como Santiago que se organizan y luchan en forma independiente de los que gobiernan y enfrentando su estado opresor.

Si vale como respuesta para Filmus y demás mequetrefes cómplices, Santiago había escrito antes de ser desaparecido: “Hola querida población somos el gobierno, somos tú gobierno, somos los que nos apoderamos de tu vida a cada segundo, cada minuto, cada hora, cada día, cada instante que pasa por tu reloj y tu cabeza. Te decimos cómo tenés que vivir, somos los que premiamos a los represores, torturadores, y explotadores y castigamos a los que no son como queremos que sean. Y como si esto fuera poco aparte existe la cárcel, la tortura, la represión, y la explotación en la vida cotidiana perpetuada por las autoridades, ejércitos, jueces, policías, fiscales, políticos y demás  mequetrefes cómplices y mercenarios como empresarios que sustentan esta miseria y esclavitud instalándolas en todas las relaciones de nuestras vidas…”.

 

Así de perversos pueden ser, cuando desde el 2006 Julio Lopez está desaparecido y fue durante su gobierno… ¡y ahora descaradamente nos hablan de que un desaparecido no pudo votar!

 

 

¿Quienes ganaron?

Los que hicieron un bono a 100 años y nos siguen endeudando, los que le sacaron las retenciones a las mineras, los que dicen que hubo 8000 desaparecidos, los que provocaron un festival de despidos, los que desaparecieron a Santiago Maldonado, los que hicieron los tarifazos y beneficiaron a las empresas, los que evadieron impuestos con los Panamá Papers, los que intentan profundizar la pérdida de las conquistas laborales en beneficio de los patrones, los que quieren convertir al territorio Argentino en una gran maquila…

 

Los que votaron la ley antiterrorista, los que le entregaron Vaca Muerta a Chevron (EEUU), los que se abrazaron con el represor Milani, los responsables de la desaparición de Julio López, los que se enriquecieron con la obra pública financiadas con el dinero de todo el pueblo, los pagadores seriales de la deuda externa, los que vaciaron el ANSES, los que nos enveraron y destruyeron la tierra con el modelo sojero…

 

Pero los que fundamentalmente ganaron fueron los Benetton, Cargil, Grupo Grobo, del Santander Río, Walmart, Shell, Bayer, Arcor, Unilever, entre otros pocos más del puñado de multinacionales y bancos que junto a socios locales se siguen enriqueciendo a costa del pueblo trabajador.

Sino queremos seguir perdiendo…

Se nos cagan de risa elección tras elección, ellos siempre caen parados.

 

Lo que nos propone el sistema es: participá de las elecciones que es la forma de cambiar algo. Pero realmente ¿participamos en las elecciones? A los candidatos los eligen los poderosos y después los tratan de legitimar en las urnas. Elección tras elección los mismos candidatos reciclados en nuevas fórmulas, las mismas mentiras, el mismo engaño, las mismas mafias… Ir a votar cada dos años, y después quejarnos en nuestras casas, en nuestro trabajo, en la escuela… cambiar algo para que nada cambie, eso nos ofrecen. La democracia de los ricos es un engaño, una farsa, montada para legitimar su poder para seguir explotándonos.

 

¿Entonces que hacer?

La solución no está en ir a votar. No es en sus urnas donde se pone en juego una verdadera salida a favor del pueblo trabajador.

La única manera de cambiar verdaderamente esta realidad, que es la que nos imponen los grandes empresarios, las multinacionales y los bancos, y los partidos aliados a estos, es intervenir para que esto no suceda más. Para modificar esa realidad que nos afecta y transformarla en una realidad en la que pongamos por delante la posibilidad de vivir dignamente, de poder trabajar en función de los intereses de nuestro pueblo, en función de potenciar la enorme fuerza que tiene la juventud que no se resigna a vivir en este sistema injusto, tenemos que luchar. En definitiva, transformar está realidad para pocos, en una donde los/as trabajadores/as y la juventud podamos ser realmente felices. Pero esto no ocurre espontáneamente o por obra del azar. Miles y miles de luchas contra el ajuste, el saqueo y la represión tampoco alcanzan si no logramos la unidad contra sus planes para frenarlos y voltearlos, y si no vamos construyendo una verdadera alternativa para que gobierne el pueblo trabajador. Sólo a través de la acción cotidiana orientada a terminar con toda clase de opresión y contra la explotación de una minoría de ricos contra una mayoría del pueblo. Por eso, frente a las elecciones lo único que buscan es que los que tenían el poder lo sigan teniendo, nosotros te convocamos a sumarte a construir organizaciones con independencia del Estado patronal, de sus partidos y de las burocracias sindicales, para que toda la bronca y todas las expresiones de lucha de nuestro pueblo sean un torrente con la fuerza suficiente para llevarse puesto el poder de los ricos y que nuestro destino esté en nuestras propias manos.

 

Tenemos que hacer la revolución.