A lo largo de la historia, la lucha de nuestro pueblo contra la burguesía ha ido adquiriendo diferentes métodos y formas de manifestarse según la coyuntura imperante, la rabia popular y el nivel de madurez en la organización. Pero siempre nutriéndose de las antiguas experiencias que fueron marcando un camino claro hacia nuestra liberación.
Los días 16 y 17 de diciembre de 1993, en Santiago del Estero se desato una enorme manifestación social, obrera y popular, marcando en Argentina un nuevo auge en la combatividad, y mostrando cada vez mayor nivel de organización para enfrentar la represión policial.
Este hecho denominado “el Santiagueñazo”, marcó un antecedente fundamental para las futuras rebeliones populares que empezaron a desatarse a lo largo del país, tomando el carácter de puebladas. Se produjeron principalmente en ofensiva contra los planes del gobierno nacional, mandatados por el imperialismo.
Desde mediados de los 70 hasta la actualidad, todas las políticas económicas que se aplicaron en el país, como en gran parte de América Latina, fueron políticas de ajuste que respondieron claramente a lo que se llamó el “modelo neo-liberal”, que no es otra cosa que la profundización del capitalismo, a través de políticas funcionales a los grandes monopolios económicos y organismos multilaterales de crédito con una fuerte política privatista de los bienes comunes y empresas del estado.
Durante 1993, como resultado de la profundización de las políticas del equipo Menem -Cavallo, donde el desempleo total o parcial afectaba a más de 4 millones de argentinos, el gobierno respondió profundizando el ajuste, las privatizaciones, el pago de la deuda externa ilegitima y fraudulenta, con “flexibilización” laboral, el despido de miles de trabajadores y la eliminación de las conquistas históricas de la clase obrera.
A pesar de estos duros golpes, el pueblo, consecuente con la historia de lucha que ha heredado, sigue respondiendo a esta crisis, ganando las calles y manifestándose contra los gobiernos burgueses y sus planes de hambre.






