“La revolución no se lleva en los labios para vivir de ella,
se lleva en el corazón para morir por ella”. che…
Para los revolucionarios debe ser permanente el estudio y la incorporación a nuestra vida cotidiana de las enseñanzas del Che. Todas importantes en lo que hace al individuo como esenciales a los que hace a la cuestión colectiva, hombre y organización, dos caras de la misma moneda.
En los tiempos que corren, siguiendo su legado, toda la entrega diaria de cada compañero y compañera en despojarnos de las miserias que este sistema siembra en nuestras conciencias e ir formando, construyendo las ideas revolucionarias que nos fortalecen en la pelea cotidiana contra el capitalismo. La otra cara de la moneda, el colectivo, el partido, el mejor reaseguro para que las ideas transformadas en acciones se orienten con una perspectiva revolucionaria.
Llevarla en el corazón, en nuestra conciencia individual y colectiva, donde la alegría, humildad, honestidad, solidaridad y el sacrificio sean los ladrillos que vayan edificando la construcción de nuestro poder, el de la revolución socialista.



