Saludamos el acto y nos sumamos en rendir homenaje al compañero Enrique Rimoldi -alias el Flaco Moreno- asesinado el 27/01/1996 en el marco de la lucha de los llamados “ocupantes” gracias a la cual se construyo el Barrio que hoy lleva su nombre.
Al flaco lo mataron por organizarse y luchar por la construcción de un barrio para desocupados y laburantes, por mejores condiciones de vivienda, por una vida mas digna. Lo mataron los mismos que hoy siguen dejando en la calle y hambreando, persiguiendo y encarcelando, reprimiendo y matando a los luchadores sociales.
Abrazamos fraternalmente a su compañera, compañeros y amigos y nos comprometemos a acompañar esta y todas las luchas por dignidad y libertad, convencidos de que la lucha es hasta ganar.
luchar hasta vencer!
Reproducimos comunicado enviado por la comisión de familiares, compañeros y amigos del Flaco Moreno:
Su nombre de pila es Enrique Rimoldi, para nosotros sigue siendo el flaco moreno, ese apodo de combate inscripto en la memoria de algunos y el olvido de otros. Aun nos cuesta creer que los jueces se hayan plegado, a pesar de los claros testimonios en contra, a la hipótesis de los verdugos que lo asesinaron, haciendo que el paso del tiempo sirviera de excusa para cerrar la causa. Pero estamos acostumbrados a que a que eso suceda, y eso es lo malo, porque no es casualidad que la injusticia en argentina adhiera una y otra vez al slogan ancestral del sistema: “para terminar con la pobreza hay que matar a los pobres”, máxime cuando esos pobres piensan y contagian a sus iguales y encima se rebelan organizadamente.
Y al flaco lo mataron por sostener esos códigos de luchador honesto, por atreverse a pelear limpiamente para arrancarle al sistema la vivienda digna para un puñado de laburantes olvidados por el capitalismo. Y el barrio se construyo, se inauguró y se lleno de habitantes olvidados, y no fue por su muerte sino por su lucha y la de sus iguales.
Hoy podemos mirarnos a los ojos, porque nuestra lucha fue digna y honesta. Lo mismo pasaría si los ojos del flaco estuviesen vivos, podría mirar con altura a sus iguales y hasta los que agacharon sin poder sostener la mirada. El flaco moreno encabezo la lucha de los llamados “ocupantes”.
Pero los “ocupantes” no eran ni son los delincuentes marginales del sistema, sino sus victimas, la mayoría desocupados, muchos ex ferroviarios, y todos sin viviendas. Al flaco nunca le gustaron y se oponía a los encuadres políticos irresolutos del sistema. Y logro, con la misma energía y capacidad clasista que había puesto en todo lo que emprendió.
El flaco se mantuvo firme y no cedió en su integridad clasista y combatiente, de que oscuro negocio se iba a hacer cargo si el triunfo ya estaba asegurado?… sin embargo falsificaron su firma, quiso hacerle rendir cuentas a los responsables y desapareció. Lo mataron, imposible de disimular con la figura de suicidio. Lo mataron por su integridad y su firmeza.
Lo asesinaron como a todos los que se resisten a bajar la cabeza ante los poderosos, es uno mas de todos nuestros muertos, en esta supuesta dictadura que tiene mas muertos militantes sociales y políticos donde se oculta y tergiversa la realidad y quienes fueron los luchadores.
Comisión de familiares compañeros y amigos del Flaco Moreno

