La crisis capitalista mundial se profundiza y se hace carne en Argentina en la vida diaria de todos nosotros cuando no podemos acceder a la educación, salud, vivienda, trabajo…. En este contexto, el gobierno sigue cumpliendo con los sectores concentrados del poder económico, subsidiando a las grandes empresas, pagando deuda externa y saqueando nuestros recursos.
La llamada oposición no es una salida para los problemas del pueblo, ya que su único proyecto es el de profundizar las actuales políticas, tal como lo vienen haciendo los sucesivos gobiernos: garantizar más y más ganancias para los capitalistas, cargando sus crisis sobre los trabajadores y el pueblo.
Pero el pueblo continúa resistiendo de múltiples formas. Lejos de una Argentina “estable”, lo que existe es una Argentina que arde en cada lucha y que muestra con claridad que las llamas del 19 y 20 de diciembre siguen encendidas
Por más crisis que tenga el sistema capitalista en su conjunto, por más debilidad del gobierno y de la oposición, no significa que se caerá solo. Mientras que no le opongamos una alternativa popular y revolucionaria, que constituya una salida liberadora, seguiremos viendo como unos pocos viven de lo que la mayoría produce.
Nuestro deber es desarrollar todas las herramientas de lucha y organización para que seamos los trabajadores los que decidamos nuestro destino.
El camino sigue siendo lucha y organización

