Durante la noche del martes 15 de diciembre, Marcelo Villarroel y Freddy Fuentevilla fueron expulsados por el gobierno argentino “de los DDHH” y entregados en la frontera para quedar a disposición de la facista justicia chilena.
Luego de que el estado argentino firmara la expulsión y negara la solicitud de refugio político, fueron trasladados a Chile en medio de un enorme operativo policial. Tras la frontera los esperan penas mayores a 15 años de prisión y la continuidad de requisas, allanamientos y torturas iniciadas en las carceles argentinas.
Otra infeliz confluencia en el avance de las proclamas de la Ley Antiterrorista. Los gobiernos de Argentina y Chile demuestran estar nefastamente sintonizados a la hora de profundizar las prácticas represivas; a la hora de perseguir, encarcelar, torturar y enjuiciar a los luchadores populares.
Desde Fogoneros expresamos nuestro repudio al accionar de ambos gobiernos y nos solidarizamos con los compañeros Freddy y Marcelo, ratificando nuestro compromiso de acompañarlos en la lucha y convencidos de que esta lucha -como todas- es hasta vencer!




