El jueves 3 de septiembre por la mañana logramos la libertad de los tres compañeros detenidos
Desde el miércoles a las 18hs hasta casi las 2 de la madrugada del jueves, los 2 compañeros detenidos durante la represión estuvieron desaparecidos.
Ni el poder judicial, ni las fuerzas policiales, informaron del lugar de detención a los abogados del Frente Antirrepresivo, ni siquiera habiendo presentado un Habeas Corpus.
Los compañeros fueron trasladados primero a la comisaría 4º -centro clandestino de detención de la última dictadura militar y que lleva la punta en casos de tortura en la ciudad- donde les hicieron la revisación médica. Luego, esposados, fueron trasladados a la comisaría 2º y dejados solos dentro de un patrullero con las puertas abiertas. Llegando a la media noche fueron llevados a la ciudad de Miramar donde permanecieron toda la madrugada en la comisaría de esa ciudad. El tercer compañero fue trasladado al hospital luego de la represión debido a que tenía una herida importante en su pierna derecha; luego los médicos lo operarían sacándole 10 balas de gomas de la herida. En el hospital fue detenido, esposado a la camilla y puesto bajo custodia policial.
A las 9 de la mañana, los tres compañeros, fueron traslados a los tribunales marplatenses donde se negaron a declarar. Cerca del medio día logramos su Libertad.
En todo momento la movilización de la mayoría de los compañeros y organizaciones estuvo presente. Ni bien fuimos reprimidos, y detenidos los compañeros, se movilizó frente a la comisaría y se cortó la calle principal de la ciudad, mientras, Kristina hablaba en la Catedral de Mar del Plata primero y en la Cumbre de Alcaldes más tarde. El corte duró hasta la medianoche. Una delegación de compañeros viajó a Miramar para confirmar si estaban en el lugar y acompañar toda la noche a los cumpas detenidos. El jueves desde temprano comenzamos a concentrarnos en los tribunales donde se hizo sentir el repudio a los más de 2000 efectivos que trajeron con motivo de la Cumbre de Alcaldes, a las instituciones judiciales y al poder político, y exigir la libertad de todos los compañeros.
Durante el día y noche del miércoles, y hasta parte del día jueves, móviles de la policía y autos de civil con personal de la brigada, estuvieron en las puertas de 2 cabildos del MTR. El miércoles intentaron que el compañero Chacho Berrozpe no pueda llegar a la movilización.
La perseverancia, el convencimiento y la decisión de no aflojar, mas allá de los aprietes, hizo posible la liberación de los compañeros.
Ni los palos, ni las balas, ni las cárceles, podrán detener jamás a un pueblo cuando este se determina en su lucha por la liberación.

