AQUI ESTÁ SANTUCHO
El pasado 19 de julio 16 organizaciones políticas y sociales desarrollamos conjuntamente un acto de homenaje al Comandante Mario Roberto Santucho, Secretario General del PRT y Comandante en Jefe del ERP, caído en combate en Villa Martelli, provincia de Buenos Aires, y a quienes cayeron con él: Benito Urteaga, Domingo Menna, Ana Mará Lanzilloto, Liliana Delfino y Fernando Gertel.
El carácter unitario y opositor al gobierno actual y a cualquier variante del sistema capitalista fue un rasgo distintivo del acto, que llenó de militantes el Parque Lezama.
Allí, los 16 oradores y las numerosas adhesiones llegadas desde distintos puntos del país, ratificaron la vigencia de las ideas de Santucho y el ejemplo de su práctica revolucionaria.
De esa manera se ratificó que el impacto político e ideológico que produjo la militancia de Mario Roberto Santucho, de su partido y de su ejército, repercutió en nuestro pueblo, y también en las clases dominantes y en sus fuerzas armadas.
Santucho, para el capitalismo, era el comandante de “los irrecuperables”, de los que no transaban en la determinación de tomar el poder y construir el socialismo.
Ese impacto llega hasta nuestros días y la imagen de Santucho vuelve a aparecer después del largo secuestro al que estuvo sometida por los enemigos del pueblo.
El marxismo-leninismo, el guevarismo, el antiimperialismo, la determinación revolucionaria de Santucho, reaparecen hoy como necesaria respuesta a la agresión permanente del imperialismo y de las clases dominantes locales.
Aparece Santucho con la construcción lenta pero sólida de las herramientas que nos permitirán fortalecernos para nuevas confrontaciones, estrechando aún más nuestra relación con los trabajadores y el pueblo, insertos entre los explotados, denunciando el carácter hipócrita de las farsas electorales montadas por las clases dominantes, y dando batalla contra el cáncer que representan el reformismo y el populismo y que no pocas veces anida dentro del campo popular.
Durante el acto se reivindicó a Santucho en todos los terrenos, incluido el de la batalla de ideas, que no es solamente una cuestión de teoría y palabras sino de ideas llevadas a la práctica concreta.
En Parque Lezama se vio que Santucho ha vuelto a la escena nacional porque la cuestión del poder esta a la orden del día. Que debemos construir poder obrero y popular en los barrios y territorios; en las ciudades y en el campo; en las universidades y colegios; en los lugares de trabajo; para desafiar activamente al poder de los explotadores. Que no hay otra alternativa: es el poder burgués o el poder revolucionario.
El grito de ¡¡Santucho Vive!!! no fue una consigna, sino un compromiso.
Santucho no vive en una urna, que es el cajón donde cada dos años se entierran las aspiraciones populares tantas veces defraudadas por los burgueses y por quienes les hacen el juego.
No es simplemente un acto ni un homenaje, no es la liturgia ni el abuso de la simbología, las que permiten que Santucho viva, sino la práctica cotidiana y la organización que seamos capaces de darnos.
Santucho vive en la experiencia histórica de nuestro pueblo. Vive en las luchas obreras y campesinas de los últimos 33 años, vive en Cutral Có y Plaza Huincul; vive en cada ruta cortada, en cada barricada, en cada enfrentamiento popular contra la represión; vive en cada celda junto a los presos políticos, vive en cada compañero y compañera que no se rinde.
Y seguirá viviendo allí donde haya un oído receptivo y un brazo dispuesto a tomar su camino de combate y de futuro para luchar y construir poder popular.
Con la marcha del ERP como música de fondo y centenares de banderas flameando en Parque Lezama, el último 19 de julio hubo una ratificación de un camino de lucha y unidad que todavía es largo, pero que en la medida que seamos capaces de crear desde el seno de nuestro pueblo, en el seno de nuestras organizaciones, “Dos, Tres, Muchos Santuchos”, el futuro de victoria estará más cercano.



